martes, 15 de abril de 2008

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Y es como si sintiera que los árboles se vinieran abajo sobre el pasto ya hecho cenizas. Como si repentinamente el cielo se tornara gris, pero no a ese gris casualmente normal y agradable. Como si las estrellas hubiesen perdido su brillo, su luz y ya no pudiesen alegrar almas. Como si además el frío fuera causa de tí y para tí. Y claro, el tiempo pasa lento... y aparecen en el aire esos sonidos, que me recuerdan; sí, claro, todo lo lindo, todo lo hermoso. Me sobrepongo a tu ausencia y tu recuerdo me mantiene vivo. Sí, tu sonrisa... tu felicidad reverdece mi mundo, y reverdece mi alma, y me hace comenzar una aventura para finalmente atravesar todas esas nubes grises y así conocer la verdadera majestuosidad de nuestro gran y enorme cielo azul, ese mismo que me hace experimentar tantas sensaciones.
Pero, ¿estás triste?... y es como si el pasto se volviera cenizas y los árboles se vinieran abajo...

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