
Qué triste me siento,
el vivir esperanzado de que esto no dará para mucho no es sano.
Tan triste...
que pensamientos y malas energías llenan mi mente.
Esperanzado en que algún día ese día llegará,
¿quién sabe la fecha exacta?
Quizás ese día nisiquiera exista...
quizás la soledad es mi futuro seguro.
Qué frustrante es,
escribir, escribir con dolor...
cuando lo único que deseo es el verdadero mundo con el que he soñado siempre,
cuando lo que más necesito es interpretar música,
y cuando lo único que tengo es tiempo para reposar,
y llenarme de deseos por la música.
El dolor de estos malditos brazos,
ya inútiles, imposibilitados de explayar mi interior.
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